“Y entonces fluye a través de mi como la lluvia, y no siento otra cosa que gratitud, por cada instante de mi estúpida e insignificante vida. No tienen ni idea de lo que les hablo, seguro, pero no se preocupen, algún día la tendrán"
domingo, 10 de marzo de 2013
Todo nace de un mismo lugar.
Noches de Domingo
Domingo. Es tarde, puesto que mañana toca madrugar y va a ser un día cuanto menos largo. Pero estoy aquí, tirado en la cama, sin ganas de nada, porque ella no está a mi lado. Porque en unas horas se irá y ya no voy a poder abrazarla, besarla, decirle suavemente lo muuucho que la quiero, acariciar su pelo y su cuello, notar su respiración cerca mía, tan cerca que parezca fundirse con mi piel.
Es una sensación un tanto extraña: Nunca había sido tan débil y tan fuerte a la vez. La necesito, puesto que es ese aire fresco y limpio que me hace respirar y darme cuenta que esta vida, es una cosa maravillosa y mágica, a la vez que una gran, gran putada.
Pero ella tiene esa luz que me hace creer y caminar por los caminos de la vida sin dudar ni un solo segundo cual es mi meta:
Regalarle esa felicidad que tanto merece.
lunes, 4 de marzo de 2013
De una noche de borrachera... A volver a creer.
Sin ganas de nada, pero convencido por mis amigos de salir, de intentar disfrutar de una noche de sábado, primera noche de un carnaval que seguro no olvidaré. Me dediqué a beber, beber por olvidar el dolor, por olvidarlo todo, sólo beber por beber.
Hasta que en un momento determinado de la noche, apareció una persona por la puerta de aquel local. En ese momento, una sensación nueva, diferente, extraña. Era la persona que llevaba meses esperando, y algo dentro de mí lo sabía. Y, sin más, me acerqué a hablar con ella, la abracé como si llevase toda la vida con ella, como si la conociera de siempre.
Esa noche, cuando me despedía de ella, noté algo raro, como una sensación de ligera amargura al separarme de ella. No quería abrir los ojos. No quería pensar que me había enamorado otra vez... No era posible.
Pero estuve toda la semana dándome cuenta que en realidad me sentía incompleto sin ella. Me faltaba algo dentro. Y cuando llegó el viernes, y me dijo ese: "No pienso salir hoy" no lo dudé ni un solo instante. No merecía la pena salir si ella no venía conmigo, y tenía que conseguir que así fuese. Me planté en la puerta de su casa, y la convencí para salir. Fue una noche... perfecta.
Esa noche volví a creer. Volví a tener esperanza. Me di cuenta que aunque esta guerra estaba perdida, tenía que seguir luchando. Tenía que seguir adelante. Porque por muy perdida que esté una guerra, siempre puede aparecer alguien que te ayude, que te necesite, que te enamore, alguien que consiga que vuelvas a luchar y a creer.
Estamos aquí para ser felices.
lunes, 16 de julio de 2012
Está lejos.
Muy lejos, a 1800 kilómetros. Pero esto no es nada más que un pequeño aperitivo de lo que nos espera. Nos espera la prueba, la gran prueba, en la que se va a demostrar si realmente somos capaces de superar todo lo que nos pongan por delante. La distancia, 2500 kilómetros, durante varios meses.
Yo la quiero. Sé que no le gusta que diga esto, sé que si estuviera viéndome escribir me diría que no puedo anteponer a nada ni a nadie a mí mismo. Pero la amo más que a mi vida.
Y sí, la vida te pone a prueba mil y una veces. Hay veces que parece que no vas a poder completarla, que te vas a rendir, que te van a vencer las circunstancias, pero el amor... ay, el amor, el amor es capaz de vencer cualquier prueba, capaz de destrozar cualquier frontera, siempre que ese amor sea de verdad.
Ella se va. Quedan 45 días para que se vaya, y ya la echo de menos. Por suerte, hay algo que se lleva, algo que sé que la va a cuidar mucho. Se lleva mi corazón, se lleva la mayor esencia de mi ser. Se lleva todos mis sentimientos, se lleva lo que soy, por tanto, me lleva a mí.
Le deseo lo mejor. Será un año duro para los dos, pero más para ella que para mí. Ella se va a enfrentar a un país nuevo, diferente, a otra forma de pensar y de vivir. Ella es una valiente. Porque hay que ser muy valiente para coger todas tus cosas, y largarte a conocer mundo, a lo desconocido, irte sola sabiendo que te dejas todo lo que quieres atrás, aunque solo te vayas por un tiempo, y hoy se que aunque vuelva y no consiga lo que espera, en realidad habrá conseguido mucho más de lo que cree. Porque es una triunfadora.
Vamos a luchar, vamos a conseguirlo.
Yo quiero hacerlo.
Yo quiero pasar el resto de mi vida contigo.
Y si para eso tengo que esperar, esperaré.
Si tengo que luchar, lucharé.
Si tengo que ser fuerte, seré fuerte.
Si tengo que salvarte de tí misma, te salvaré.
Si tengo que darte ánimos hasta cuando yo lo vea todo perdido, no dudes que lo haré.
Porque te quiero.
Te quiero.
Te quiero de verdad.
TE QUIERO.
lunes, 9 de julio de 2012
9 de Julio
Hoy toca...
Toca hacer análisis de los últimos tiempos, toca, volver a darle vueltas a algunas cosas, toca una pequeña reflexión, toca seguir adelante, sin olvidar todo lo que pasó detrás.
Primero de todo disculparme ante mis lectores. Sí, sé que os tengo absolutamente abandonados, lo cual no significa que os tenga en el olvido, solo que en el último año apenas he tenido tiempo de sentarme a dedicaros unas líneas, porque unas pocas líneas pueden llevarme horas... Soy un paranoico, lo sé.
Hoy quiero escribir mil millones de líneas. Mil millones de palabras, de letras, hoy quiero enseñaros mi corazón, mi alma, mi mente, quiero que me veáis como soy, como me siento. Pero sin embargo, hoy el chaval que se sienta aquí a escribir, no es el chaval que ha pasado toda mi vida en mi cuerpo, es un chaval nuevo, un chaval que poco a poco ha dejado de ser eso, un chaval, y está empezando a construir lo que quiere ser: Un hombre.
Tengo prácticamente 19 años, estando hoy a algo mas de un mes de llegar el día de cumplir años, y... es extraño. En mi recorrido por este mundo he vivido de mil formas, unas veces huyendo de los problemas, otras veces enfrentándome a ellos, otras, simplemente, dejando la vida pasar, curando heridas...
Hoy me he dado cuenta que de nada sirve pensar en el futuro como si fuésemos los dueños del universo. La vida no siempre es como uno quiere que sea, unas veces te apalea, otras te hace regalos impensables, increíbles, momentos irrepetibles...
La única forma de vivir esta vida, de ser realmente feliz, es poniendo todos tus esfuerzos, toda tu fe, en lo que estás haciendo en ese momento, sea lo que sea que estés haciendo, desde beber un vaso de agua, a decidir como afrontar el mayor de los problemas que se te ponga por delante. De esa forma, de esa única forma, es como yo he logrado la felicidad en la que vivo. Y aunque no siempre se puede ser feliz, aunque existen momentos de angustia, de tristeza, de decepción, sabes que hay que seguir adelante dándolo todo, luchando por lo que quieres.
Las mentiras, el engaño, el desánimo, no sirven para nada. Si al primer problema que tienes, te dejas hundir, no podrás ser feliz jamás, vivirás siempre hundido, siempre herido, siempre triste, siempre sin autoestima... En esta vida hay que luchar con la verdad, la sinceridad, el respeto, y la determinación por bandera. Es el camino mas largo, el más duro, el más complejo, pero a la vez, el más gratificante, el que de verdad puede darte la felicidad.
Y por supuesto, jamás estarás solo. Siempre que sigas este camino te encontrarás gente buena, y gente mala, pero en realidad sólo la gente buena, la de verdad, la que te quiere, se unirá a ti, ayudándote cuando te sientas débil, levantándote cuando caigas y sientas que no puedes más. Porque existe la posibilidad, la posibilidad de querer rendirse, la posibilidad de pensar: "No merece la pena..." Pero sí que la merece. La merece absolutamente. ¿Acaso tenemos algo mas bello, algo mas importante que vivir nuestra vida dándolo todo?
Yo no soy de piedra y también me tambaleo, también caigo, también tengo dudas, no soy perfecto y cometo mil errores, tengo mil defectos.
Yo también me he rendido. Mil y una veces. Pero siempre, siempre apareció alguien en mi vida, alguien de verdad, que me ayudó a levantarme y seguir adelante. Y mil veces tuve que tirar mi corazón al suelo, y volver a intentar armarlo de nuevo. Pero esta vez, esta vez encontré a alguien que me ayudó a armarlo, una persona a la que se lo regalé, le di mi corazón porque ella, ayudándome a arreglarlo, lo hizo suyo. La persona que quiero que me acompañe el resto de mis días, esa persona que me enseña a mejorar, que me dice donde están mis defectos, que se apoya en mí cuando se siente débil, que me hace sentir el mas fuerte de los hombres.
La oscuridad nunca es eterna. La luz está mas cerca de lo que imagináis... Es un camino difícil y lleno de baches e incertidumbre, pero al final, siempre aparece la luz, bella, única, para que vuelvas a creer que un mundo mejor es posible.
Porque... Sí.
Es cierto.
Un mundo mejor... Es posible...
Y está al alcance de tu mano.
lunes, 2 de julio de 2012
Esa extraña sensación.
jueves, 17 de mayo de 2012
Sé el cambio que quieres ver en el mundo.
Te subes al coche, y miras el asiento del acompañante, donde está tu bocadillo. "Lo mismo de siempre" piensas mientras metes la llave en el contacto y arrancas el motor. Te diriges a Mercadona, donde venden esas napolitanas de chocolate que tanto te gustan.
Pasas, compras, y estás saliendo, cuando te das cuenta que en la puerta, hay un pobre hombre, de mediana edad, con una mochila y un cartel que pone: "Soy viudo y tengo un hijo. No tengo trabajo ni dinero para darle de comer".
Te mira con ojos tristes y te dice: "¿No tendrás nada para comer que puedas darme?" y le contestas: "De comer?" Entonces caes, te das cuenta, que ese bocadillo que 10 minutos antes has despreciado, porque para tí, era lo mismo de siempre, podía significar un mundo para otra persona. "Sí, por supuesto que tengo algo de comer", mientras sonríes, abres la puerta del coche, coges el bocata y una de las napolitanas, y se lo das. "Mil gracias... Que Dios te bendiga, joven..."
Te subes al coche, sin dejar de pensar, en la buena acción que acabas de hacer. Arrancas y vuelves al trabajo, sabiendo que ese día no va a ser igual, que acabas de darle esperanzas a una persona que realmente necesitaba ayuda...
Sí, es una historia real. Pasó esta misma mañana, y me pasó a mí. Me hizo recordar una actitud... Una bella actitud resumida en una frase:
Sé el cambio que quieres ver en el mundo.